dilluns, 13 de maig del 2013

Butterfly.

  La niña de ojos de chocolate se sienta en el bordillo. Las plantas acarician sus piernas. Aparta el pelo de su rostro y levanta la vista. Aparecen, una a una, mariposas del más azul de los azules. Revolotean, y ella sonríe, maravillada. ¿Es eso corazón? ¡Están formando un corazón! Cada vez se hace más amplio... ¡Eh! El corazón se deshace... La niña baja la vista, decepcionada. ¿Y eso, es un pájaro? ¡Vaya! Las mariposas forman un pájaro con las alas extendidas. La niña aplaude, emocionada. Entonces, empezando por las alas, la forma del pájaro se deshace. Una pequeña lágrima asoma a sus ojos de chocolate. ¿Y ahora...? Ahora las mariposas forman una gota. Como una lágrima. La niña, enfadada, se levanta de un salto y corre hacia ellas, deshaciendo la formación.
     12 años más tarde, la niña de ojos de chocolate es una muchacha. Vuelve al bordillo, llorando por culpa del amor. Una mariposa del más azul de los azules vuela hacia ella y se posa en su rodilla. Y recuerda. Y entonces, enfadada, borra la lágrima que recorre su mejilla. La mariposa aletea y se aleja. La muchacha de los ojos de chocolate sonríe.
    El amor se puede desvanecer tantas veces como quiera, pero siempre estará ahí. La libertad puede parecer inalcanzable, pero existe. Y las lágrimas... si son de dolor, no las quiere. Y las deshará. Aunque siempre la acompañen, escondidas en sus ojos de chocolate.
   
                                             
   

     

divendres, 3 de maig del 2013

"Hacer futuro a pesar de los ruines de pasado."

   El tiempo no corre, vuela. Cuánta razón llevan esas palabras. Hoy hace 19 años desde que Juana estaba en el hospital esforzándose por traer al mundo a ese pequeño ser que la acompañó incansablemente 9 meses, y que terminaría siendo lo que soy hoy. La loca de Àngela. La soñadora. La terca. Yo.
   Hoy hace 19 años desde que empecé a gritarle al mundo, ya fuese para respirar o para reivindicar lo que es mío. 19 años de vida pura y dura.
     No puedo evitar sentirme invadida por la euforia en un día como hoy. He vivido un año más. Sigo en pie. Y eso no es ninguna tontería. En estos 19 años han habido lágrimas de alegria, de dolor, de amor, de risa... Han habido sonrisas dulces y sonrisas amargas. Han habido cantos a la locura, a la juventud. Odas al arte. Pero sobre todo, han habido razones para seguir existiendo.
    Quiero darle las gracias a esas canciones, esos poemas, esas novelas, esas películas que me han hecho estremecerme, mirar en mi interior, alzar la cabeza, querer fundirme con la belleza del mundo. Quiero darle las gracias a esas frases que han alimentado mi ímpetu y mi rebeldía, que han abierto mis ojos y han ensanchado mi corazón, que me han ayudado a sentirme orgullosa de lo que soy y de dónde vengo.
    Quiero darle las gracias a esas personas que me han dedicado sonrisas sinceras, que me han abrazado con o sin motivos, que me han demostrado que me quieren, que me respetan, que les importo. Esa gente a la que he hecho reír y que me ha hecho reír. Esa gente que ha hecho que la vida sea un lugar ameno cuando pensaba que nunca lo sería. Vosotros sabéis quienes sois. Sabéis que no hay vida suficiente para agradecéroslo.
   Pero también hay una persona a la que quiero agradecerle que haya estado ahí todo el tiempo. Esto es algo que me ha costado mucho conseguir, pero por primera vez quiero darme las gracias a mí misma. Por no haberme rendido nunca. Por no haberme detenido. Porque aunque me haya llegado a odiar, sigo aquí. En pie de guerra. Con ganas de vivir. Y eso no tiene precio.
                                                      ¿Qué les queda por probar a los jóvenes
                                                       en este mundo de paciencia y asco?
                                                       ¿solo grafitti? ¿rock? ¿escepticismo?
                                                       También les queda no decir amén,
                                                       no dejar que les maten el amor,
                                                       recuperar el habla y la utopía,
                                                       ser jóvenes sin prisa y con memoria
                                                       situarse en una historia que es la suya,
                                                       no convertirse en viejos prematuros.
                                                                                                     Mario Benedetti.

dimecres, 24 d’abril del 2013

"Enyore un temps que no és vingut encara."

M'agrada caminar pel barri i veure els rajos de sol escalfant les façanes de les cases. La mescla de la humitat d'algunes parets i els blocs de pisos acabats d'estrenar. M'agrada parar l'orella per veure si distingisc la dolçor de la meua llengua en els llavis d'algú... De vegades tinc sort, i somric escoltant paraules valencianes d'un vianant que s'allunya... M'agrada mirar a la gent que somriu pel carrer... M'agrada sentir-me acompanyada estant sola. M'agrada somiar desperta amb idealistes amb els que me'n vaig a córrer món. Suponc que no vull prínceps, vull revolucionaris. Suponc que no vull contes de fades, vull amors poètics dels que comencen i acaben en la teua experiència, sense seguir cap model. Supose no, ho sé.

dimarts, 16 d’abril del 2013

He is dead and gone.

Cuando uno mismo no es capaz de expresar lo que siente con sus propias palabras, la respuesta siempre está en el arte. Porque el arte es la vida.
    Una vez creí en ti. Te dí una oportunidad. Me hiciste ceer que había encontrado a mi verdadero compañero. Pero ya estoy cansada. Lo que sentí cuando te vi marchar lo puedo expresar a través de las palabras de Hamlet:
                                  O that this too too solid flesh would melt, thraw,
                                                and resolve itself into dew.

 Bueno, ha llegado la primavera. Y el rocío que me cubría desaparece. Y florezco como las rosas. Y estallo en furia y en ganas de vivir. Tu nombre ya no ocupa mis labios. Mis labios ya no buscan tu boca. Fuiste una lección que aprender. Mi búsqueda de amor sigue. No eres la única flor del jardín. Soy Ofelia despertando de su locura.
                                                                                                                                                         
                          

      

diumenge, 7 d’abril del 2013

I hate you baby, 'cause you don't wanna love.


Johanna, acostada en el suelo, en posición fetal. Mirada perdida. De repente sus pupilas se mueven en otra dirección. Su mente funciona otra vez. Y recuerda…
   Ella es pequeña. Trenzas desechas. Un libro de cuentos en sus manos. Alicia en el País de las Maravillas. Se dirige a la cocina a por un vaso de agua. Su madre sentada junto a la mesa, con su bata color violeta. Qué guapa es. Su pelo color trigo es lo que más le gusta a Johanna. Sus ojos grises miran a la nada. Tiene algo en la mano con lo que juega. Se le cae al suelo y la niña lo recoge y se lo da. Vaya, es la pastilla. Su madre le ha dicho que es una pastilla para ser feliz. Tiene grabadas las letras S T. “Smiling Time”, dice su madre. Johanna quiere probarla, pero su madre la riñe y la advierte de que no toque esas pastillas. “Tu eres feliz, a la mamá le cuesta.” Johanna asiente y vuelve al salón. Pero antes ha visto como una lágrima fugaz escapaba de los ojos de mamá.
     Vuelta a la realidad. Suena de fondo “Come As You Are”, de Nirvana. No se acordaba de que ha dejado encendido el tocadiscos. Se levanta y se sienta en el sofá. En la mesa una foto de él y ella. Rota por la mitad. Coje el mechero que él le dio una vez. Quema los trozos. Como si fuese tan fácil quemar los recuerdos…
  “Mamá, qué jodida mentirosa. Era Sertralina, la pastillita. Es igual. A mí tampoco me sirve, mamá. No es suficiente para hacerme sonreír.”
    Johanna cierra los ojos y empieza a reír. “Qué cojones, que le den. Él se lo pierde.”

             

dissabte, 6 d’abril del 2013

"You're not gone. You can't be gone."


Y a veces me entra esa jodida ansiedad… ¿Cómo puedes sonreír si no estoy yo? ¿Cómo puedes hacer tu vida sin estar yo presente? ¿Cómo puedes dormir por las noches sin apoyarte en mi pecho? ¡Porque esto no debería ser así! ¡Deberías seguir siendo mía! Pero si lo sabes, hostia, si sabes que estamos unidos, que pase lo que pase siempre nos vamos a encontrar en el camino, si sabes que nadie va a quererte como yo te he querido, y nadie va a luchar por ti como yo lo he hecho… Entonces, ¿por qué no vuelves, eh? ¿Por qué no vuelves a mis brazo, como debería ser? ¿Por qué no le encuentro sentido a nada? ¿Quién coño me manda a mí enamorarme? La vida es una hija de puta que se burla de nosotros.  Y al final ya no sé qué pensar. Confundo la realidad con los sueños. Ando perdido en los callejones sin salida de mi mente. ¿Y tú, qué? ¿Sufres como yo? ¿Sí, verdad? Porque yo sé que aunque de cara a la gente sonríes por dentro estás rota. Me echas de menos, ¿verdad? Más te vale, joder. Más te vale.

 “It is easy, when you’re young, to believe that what you desire is no less than what you deserve, to assume that if you want something badly enough, it is your God-given right to have it.” – Jon Krakauer, Into the Wild.

divendres, 5 d’abril del 2013

" I'm too much of an erratic, moody baby! "


Hola Kurt,
   Se me hace hasta gracioso escribirte esta carta. Como si no te hablase nunca… Mucha gente no se toma para nada en serio la relación que tengo contigo. “Está muerto.” “Era un drogata.” “Ni siquiera lo has conocido en persona.” Eh, que vale. Que todo eso ya lo se. Pero es que no tengo ni ganas de explicaros la conexión que siento con él porque no la entenderíais. Porque es algo que se siente, no se dice.
   Os podría explicar lo básico. Que lo descubrí y entonces dejé de sentirme totalmente perdida. Que le dio un poco de sentido a mis pensamientos respecto a la mierda que me rodeaba. Que su aparición fue como el empujón final para reconocerme a mí misma tal y como soy, y no como el resto quieren que sea.
     Para saber como eres no me baso en lo que la gente dice de ti, Kurt. Yo solo te escucho a ti. Estoy atenta a cómo reacciona mi corazón ante tu música, ante tus palabras. Mi amor por ti o como lo quieras llamar se basa simplemente en eso. A mi no me vale idealizarte, ni verte como el mesías de una generación, ni esas mierdas.
  Pero para mí, eres el ser más especial que ha habitado este planeta. Y quien no lo quiera entender, que se joda. Con entenderlo yo, me basta.
                        "The sad little unappreciative, Pisces, Jesus man."